La serie de Netflix “Creedme” refleja fielmente la desesperación que genera el injusto descrédito de las víctimas de violaciones

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¿Os habéis dado cuenta de cómo se da la noticia de una violación? Incluso las mujeres periodistas anteceden este delito con el calificativo “supuesto”.

¿Qué otros delitos denunciados por una persona merecen el título de “supuesto”? Si denuncias un robo, la noticia es de un robo. Si una persona denuncia que ha sido secuestrada, se la cree a priori sin pruebas. E incluso no se duda de que, quien denuncia un fraude, ha sufrido un fraude.

Presuntos son los sospechosos hasta que se demuestra que fueron ellos los que cometieron el delito, pero si tú dices que te han insultado y escupido por la calle por llevar la camiseta de un equipo de fútbol determinado ¿Quién duda de que alguien te ha vejado? Nadie tildaría tu denuncia de “presunta” ¿Verdad?

Pero si denuncias que te han violado, entonces tienes que demostrar que has sido agredida antes de que tu denuncia sea creíble ¡Cómo si fuese un delito poco común! Estas sospechas sobre la propia denuncia, hacen que la víctima se sienta nuevamente agredida, vulnerable, amenazada. Especialmente si su reacción al trauma no se ajusta a lo que la sociedad entiende por una reacción “normal” ¿Cuál es el comportamiento normal después de ser víctima de una agresión que sabes inconscientemente que será puesta en duda por tu entorno?

Desde que somos niñas nos enseñan que debemos evitar “provocar”. Que debemos ser prudentes hasta la exageración. Que si no tenemos miedo es porque somos unas inconscientes de los peligros que nos acechan. De manera que, la conclusión es que si no eres suficientemente prudente, te mereces lo que te pase. “Hay que ser tonta” te dicen. Así que cuando te agreden sexualmente tu primer sentimiento es de vergüenza y culpabilidad por no haber podido evitar la agresión.

La serie “Creedme” refleja de manera magistral las penalidades que tiene que sufrir una mujer que pasa por este trauma violento. También refleja los sesgos que las autoridades policiales y judiciales no formadas en la atención a las víctimas introducen en el planteamiento de las investigaciones y procesos. Estos sesgos y prejuicios los tenemos tanto hombres como mujeres y sólo la formación en la psicología y perfil de las víctimas puede ayudar a superar los prejuicios.

Os voy a hacer un “spoiler”, la justicia termina venciendo… más o menos.

Podéis encontrar más información de esta serie de Netflix aquí

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