Muchas veces me pregunto qué es eso del «empoderamiento» de la mujer y cómo puede la literatura contribuir a ella. Creo que cuando las especialistas hablan de ello se están refiriendo a darnos confianza en nosotras mismas y en nuestras capacidades. Pero también se refieren a ser conscientes del poder que tenemos. Es verdad que no es un poder enorme, no va más allá de exigir el respeto a que tiene derecho toda persona, pero si te convencen de que no es verdad, de que ni siquiera tienes derecho a tu integridad física y moral, a que las autoridades te protejan ¿Qué nos queda?
Reflexionando sobre el tema #rubiales y el abuso público a una de las jugadoras de la #SelecciónEspañola que acababa de ganar brillantemente el #mundialdefutbolfemenino he recordado esta reflexión que hace mi coprotagonista masculino en Sexo, protección y otros chantajes (enlace a la cita) que me gustaría compartir contigo.
¿No crees que Marc tiene razón? ¿Qué poder «empoderante» no tendría que los hombres decentes alcen la voz?









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