De verdad de la buena ¿A las mujeres nos disgusta el porno?

Recientemente he tenido una controversia con una persona que ponía en duda que, de manera general, a las mujeres nos disgustara el cine pornográfico. Lo cierto es que sus propios datos no me parecieron muy convincentes. Según parece tan solo del 25 al 30% de los usuarios de porno por son mujeres, cuando, como todosSigue leyendo “De verdad de la buena ¿A las mujeres nos disgusta el porno?”

Odio tener que "estar asignada" a un hombre para prevenir el acoso sexual ¡Quiero ser libre!

No sé si te ha pasado alguna vez que un tío te ha acosado hasta que ha visto que te acercabas con familiaridad a otro hombre. Quizás, incluso has tenido que pedir a un amigo que te haga de “escudo” para evitar que los pesados que quieren ligar contigo se pasen de la raya ¿OsSigue leyendo “Odio tener que "estar asignada" a un hombre para prevenir el acoso sexual ¡Quiero ser libre!”

¿Es peligroso que una mujer mantenga la mirada a un desconocido?

Yo siempre había pensado que lo que me pasó en Oryen con el comandante Ridwani fue fruto de la diferencia cultural. Ridwani era el líder de una unidad del ejército oryení que patrullaba por la zona para… En realidad, yo nunca logré saber para qué. Era un hombre de unos cuarenta y tantos, con barrigaSigue leyendo “¿Es peligroso que una mujer mantenga la mirada a un desconocido?”

Soy Sara Sanz, personaje de ficción, y quiero que conozcas mi proyecto literario por la salud sexual y reproductiva

He empezado hace poco, pero ya son muchos los que me han ayudado ¿Y tú? ¿Me vas a ayudar a divulgar y luchar contra injusticias como la mutilación genital femenina? Es una de las mayores brutalidades con las que se agrede a las niñas hoy en día. Más de 200 millones de mujeres sufrieron estaSigue leyendo “Soy Sara Sanz, personaje de ficción, y quiero que conozcas mi proyecto literario por la salud sexual y reproductiva”

Un becerro me arrea un bofetón al intentar apaciguarlo y, encima ¿Es culpa mía? ¡Las mujeres no provocamos, nos agreden!

A ver, tú ves cómo un tío cabreado le grita a tu compañera. Él quiere que vuelva a infibular una vez más a su mujer recién parida (sí, las pobres, en algunos casos, tienen que pasar por esa tortura más de una vez). Intentas respaldarla, pidiéndole al irracional marido con gestos internacionales que se calme.Sigue leyendo “Un becerro me arrea un bofetón al intentar apaciguarlo y, encima ¿Es culpa mía? ¡Las mujeres no provocamos, nos agreden!”